Cuando la música cobra vida…

Hoedown from Rodeo from Eleanor Stewart on Vimeo.

Hoy os dejo un video de animación alucinante realizado a partir de la obra de música clásica «Hoedown», de la Suite Rodeo, compuesta por Aaron Copland. Es una animación stop motion en la que varios personajes, inspirados en las películas del Oeste, cobran vida desde la propia partitura musical.

Aaron Copland no es un músico muy conocido pero tengo que reconocer que algunas de sus obras son realmente interesantes. Casi autodidacta, no salió de una cierta zona geográfica de EEUU a lo largo de toda su vida. En la música de Copland se pueden apreciar influencias impresionistas y sobre todo de Igor Stravinsky. Al final acabó desarrollando un estilo propio en el que utilizó con mucho acierto elementos procedentes de la música popular norteamericana. Sus obras recuerdan las montañas apalaches, los rodeos, la propia historia de los EEUU… Merece la pena acercarse a ellas. ¡Buen fin de semana! :-)

En Si bemol 2.0

In Bb 2.0 (en Si bemol 2.0) es un proyecto muy interesante de exploración sobre las posibilidades musicales que ofrece la reproducción simultánea y aleatoria de diferentes vídeos de YouTube, un magnífico ejemplo de improvisación dirigida.

Para experimentar los resultados pon en marcha los distintos vídeos cuando te apetezca y de forma aleatoria. Si pinchas en los enlaces more info… y luego en FAQ verás las características del proyecto, incluidas las directrices dadas por el creador a los diferentes músicos que querían aportar su vídeo. Para visitar el proyecto pincha aquí.

¡Ya me diréis que os parece el resultado! :-)

Miguel Poveda, presente y futuro del flamenco

Claves de Música inaugura el nuevo año con una entrada dedicada a un grande del flamenco, Miguel Poveda. Conocí a Poveda a través de mi buen amigo Emilio y de su blog he tomado la información de esta entrada. Sin duda, cantaores como él engrandecen este género. Aquí os dejo alguna información y un vídeo para su disfrute… ¡Buen trimestre!
Miguel Ángel Poveda León nació en Badalona (Barcelona) en 1973. Empezó a cantar a los 15 años en el entorno de las peñas flamencas de Cataluña. En 1993, tras ganar varios premios incluido la Lámpara Minera (el más preciado del mundo flamenco) en el Concurso Nacional de Cante de las Minas en La Unión (Murcia), empieza su carrera profesional. Ha participado en los principales festivales de música nacionales e internacionales y ha colaborado con afamados directores de cine como Bigas Luna, Saura o Almodóvar en diferentes películas. Tiene, hasta hoy, ocho discos en el mercado. Miguel Poveda es Premio Nacional de Música 2007, en la modalidad de Interpretación, «por su gran calidad y versatilidad y por el interés que ha generado en otros ámbitos de la creación».

Su web oficial aquí

Felices Fiestas

Querid@s alumn@s:

Claves de Música cierra por Navidad deseándoos felices fiestas y buena entrada de año. Para mi ha sido un placer compartir este trimestre con vosotr@s. Aquí os dejo unos buenos consejos…

Waiting on the world to change… John Mayer

Me and all my friends we’re all misunderstood. They say we stand for nothing. There’s no way we ever could. Now we see everything is going wrong, with the world and those who lead it. We just feel like we don’t have the means to rise above and beat it. So we keep waiting (waiting). Waiting on the world to change. We keep on waiting (waiting). Waiting on the world to change. Its hard to be persistant, when we’re standing at a distance, so we keep waiting (waiting). Waiting on the world to change. Now if we had the power to bring our neighbors home from war they would’ve never missed a Christmas. No more ribbons on the door. When you trust your television, what you get is what you got, cuz when when they own the information ooohhh, they can bend it all they want. So while we’re waiting (waiting). Waiting on the world to change. We keep on waiting (waiting). Waiting on the world to change. It’s not that we don’t care.We just know that the part ain’t fair, so we keep waiting (waiting). Waiting on the world to change. We’re still waiting (waiting). Waiting on the world to change. We keep on waiting (waiting). Waiting on the world to change. One day our generation is gonna rule the population. So we keep on waiting (waiting). Waiting on the world to change. Know we keep on waiting (waiting). Waiting on the world to change. We keep on waiting (waiting). Waiting on the world to change. Waiting on the world to change. Waiting on the world to change. Waiting on the world to change.
Gracias Sally.

Michael Andreas Haeringer, un verdadero genio

   
    A través de un alumo 2º de ESO me llegaron noticias de un pequeño gran genio, Michael Andreas Haeringer, que ahora tiene ocho años. Nació en Barcelona, pero es de origen alemán. Desciende de dos músicos legendarios del siglo XIX: el pianista y compositor húngaro Franz Liszt y la pianista alemana Sofia Menter. Si se consulta su árbol genealógico encontraremos también a Coelestine Popper, familiar del violonchelista. Nadie preparó a Michael para ser un virtuoso, nadie esperaba de él que lo fuera; sus padres no saben tocar ningún instrumento, ni siquiera tienen oído musical y a su madre jamás se le ocurrió, mientras estaba embarazada, poner música clásica de fondo. Y sin embargo, hoy, Michael Andreas Haeringer es un virtuoso del piano, un niño con talento reconocido por muchos profesionales, que ya ha recibido premios y éxitos.
    Su madre, Hana Nathalie Bergmannn, que dedicó años de su vida al deporte de alta competición, pasa las tardes supervisando los ensayos de su hijo. El horario de Michael es brutal:  se levanta a las 6.45 de la mañana, acude a la escuela alemana, al mediodía come en casa y a las 15.30 empieza a tocar. Se encierra con su plato de fruta, el techo del piano repleto de peluches y, ensimismado, estudia las obras sin descanso. A las 18.30 deberes, cena y a las 20, vuelta al piano hasta las 21.30.
   «¿No teme que esté condenando a su hijo a un ritmo extremo, a una vida distinta a la del resto de niños?», le preguntamos. «Es que no podemos arrancarlo de allí. Si le quito el piano, llora sin conselo. Si le digo «¡basta!, no tocas más», se entristece. Es un castigo para él. ¿Qué voy a hacer?»
    Sin duda estamos ante un verdadero genio que merece una reflexión… ¿Puede heredarse el talento? ¿Tiene la genética algo que ver o sólo cristaliza con esfuerzo? Aunque la música sea su pasión, ¿pensáis que un niño de 8 años debe estar tantas horas delante de un piano? ¡Deja tu comentario! :-)

Información extraída del diario La Vanguardia. Gracias Alberto.