Escuchando cuadros


¿A qué suenan los instrumentos que no suenan? ¿Qué escuchaban nuestros ancestros? Estas son algunas de las preguntas a las que pretende dar respuesta el proyecto Musas, música, museos, una iniciativa impulsada por seis museos españoles que pretende dar vida a los instrumentos que pintaron artistas españoles de entre 1350 y 1650, la edad de oro de la lutería en nuestro país.
 
España fue cuna de grandes violeros (constructores de instrumentos de cuerda) que no sólo construían instrumentos para las élites sino también para las clases populares. Fue una época en la que se experimentó mucho en este campo y no son pocos los ejemplos en los que nos encontramos híbridos muy extraños cuyo sonido es difícil de predecir. Si tenemos en cuenta que no fue hasta muchos siglos después cuando se empezaron a grabar los primeros sonidos, os podéis imaginar que nos encontramos ante un apasionante enigma al que han tratado de dar respuesta múltiples investigaciones.

Sin duda, la iconografía (la descripción e interpretación de las imágenes) ha sido la principal fuente de información para imaginarnos como eran los instrumentos que tocaban nuestros antepasados. Cuadros, retablos o pórticos han aportado una información valiosísima en la que se han apoyado los violeros modernos para reproducir estos instrumentos y darles vida nuevamente. Uno de los espacios más fascinantes en este sentido es el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela (anterior al estudio que os citaba al principio), una auténtica orquesta medieval esculpida en piedra por el gran Maestro Mateo. Os dejo dos enlaces muy interesantes para descubrir estos instrumentos: fotos AQUÍ y una interesantísima presentación interactiva AQUÍ.

Musas, música, museos no pretende sólo reconstruir los instrumentos sino, como no podía ser de otra forma, hacerlos sonar. En una reconstrucción así se invierten muchas horas en investigación en las que no sólo se estudian a fondo las imágenes sino que se busca información en otras fuentes como pueden ser las referencias literarias o las instrucciones y ordenanzas del gremio de violeros. A partir de toda esa información se reconstruyen los instrumentos que luego sonarán en conciertos públicos frente a los lienzos de los que salieron. La idea de los musicólogos que le están dando forma a este proyecto es crear un “fondo de sonidos puros”, una especie de biblioteca sonora para deleite de los amantes de la música medieval y renacentista, vamos, una maravilla…(Ver noticia)