Knowledge is the beginning
/en Uncategorized/por Gustavo Porras Funes
“Son la cultura en general y la música en particular las que
aportan un modelo alternativo para el conflicto entre identidades. Hemos
elegido este camino por razones más humanísticas que políticas, sobre la base
de que la ignorancia no es una estrategia para la supervivencia sostenible”Edward Said
Me gustaría responder a las bombas con música, y en concreto con la que brota de la West-Eastern Divan Orchestra, un proyecto musical que nació gracias a dos genios, dos grandes personas de inmensos corazones, como son el director judío Daniel Barenboim y el filósofo, escritor, crítico musical y activista palestino-estadounidense Edward Said. Ellos pensaron que la mejor forma de solucionar el conflicto entre sus dos pueblos era darse la oportunidad de conocerse mutuamente y apostaron por la música como camino de acercamiento. Nació así, en 1999, una orquesta formada exclusivamente por jóvenes músicos judíos y palestinos que regularmente se reúnen para tocar juntos y construir emociones maravillosas mucho más allá del odio y el resentimiento.
Taller de flamenco
/en Uncategorized/por Gustavo Porras Funes
1. Introducción histórica
2. Cuando paso por el puente
3. Fandango cané de Alosno
TRIANA,
CONTIGO VIDA MÍA,
CUANDO PASO EL PUENTE TRIANA,
CONTIGO VIDA MÍA, TRIANA,
CONTIGO VIDA MÍA,
CON (AL) MIRARTE SOLAMENTE, TRIANA,
ME MUERO DE ALEGRÍA,
POR QUE TIENES UNOS OJOS, TRIANA,
IGUAL QUE DOS LUCEROS, TRIANA,
IGUAL QUE DOS LUCEROS,
Y UNA CLASE DE «JECHURAS», TRIANA,
QUE VALE EL MUNDO ENTERO,
SI POR OTRO ME DEJARAS, TRIANA,
DE PENA MORIRÍA, CARIÑO,
TE QUIERO Y TE QUERRÉ,
ERES MI NORTE Y MI GUÍA,
TRIANA, TRIANA Y OLÉ.
La sinestesia: ¿un problema o una virtud?
/en Uncategorized/por Gustavo Porras Funes¿Puede ser amarillo un sonido? ¿Puede provocarnos frío un olor? ¿Puede algo tener un sabor puntiagudo? Pues si, si eres un sinesteta. Pero… ¿qué es la sinestesia? Esta facultad es descrita por los neurólogos como una comunicación anómala entre áreas cerebrales, un “cruce de cables” que lleva a algunas personas a experimentar sensaciones en un determinado sentido (por ejemplo, el oído) cuando se estimula otro (pongamos, el tacto). Es decir, que pueden ver formas geométricas de colores cuando escuchan una canción, por ejemplo. Y no, no es fruto de su imaginación. Lo sienten de verdad.
Dependiendo de los sentidos que se crucen hablamos de distintos tipos de sinestesias. Los individuos sinestésicos suelen tener gran memoria visual y mayor coeficiente intelectual que la media, ser zurdos o ambidiestros y muy imaginativos. Respecto a la música, que es lo que nos interesa, la particularidad de los músicos sinestésicos es su capacidad de asociar tonalidades musicales con colores (incluso notas aisladas, acordes o timbres, vocales o instrumentales); padecen, o disfrutan, una sinestesia auditivo-visual.
Este fenómeno, relativamente raro, es más frecuente en artistas y personas creativas en general, lo que podría hacer pensar que quienes poseen esta particularidad tienen un mayor potencial creador. En este caso, cabría interpretarla como una facultad, una capacidad, una virtud o un don. De hecho, la mayoría de los sinestetas están contentos con su condición. Imaginad lo alucinante que debe ser acudir a un concierto y no sólo escuchar la música, sino ¡poder contemplarla!. Entre los compositores sinestésicos destacan Alexander Scriabin y Olivier Messiaen (probablemente también lo fueran Franz Liszt y Nicolai Rimsky-Korsakov). Messiaen llegó a decir que la relación color-sonido era el factor más importante en la creación musical, por encima del ritmo que, previamente, había considerado el elemento fundamental.
Resulta interesante que un aparente cruce de cables cerebral acabe cruzando también a las disciplinas artísticas. Quizás uno de los ejemplos más interesantes sea el del pintor ruso Kandinsky, uno de los precursores de la abstracción. Siempre sintió una enorme atracción hacia la música (¡escuchaba sus cuadros!) y de hecho a sus obras más ambiciosas las llamó Composiciones, una metáfora musical… Interesante ¿no? ;-) Os dejo con el comienzo de la película Fantasía, de Disney, un simulacro de sinestesia musical.
¿Lang Lang + Nonstop + Chopin?
/en Uncategorized/por Gustavo Porras Funes
¿Quién es Lang Lang?
Escribir sobre la vida de Lang Lang podría convertirse en una larga lista de premios y reconocimientos, de grabaciones y conciertos con los mejores directores y en los lugares más prestigiosos. Sin embargo no es su impresionante trayectoria lo que más me atrae de este genial pianista, ni tan siquiera su calidad técnica e interpretativa (ambas incontestables). Para mi Lang Lang ha conseguido mucho más: llegar a un público joven e inspirar a millones de jóvenes pianistas. El 90 % de sus seguidores son menores de 20 años y su fuerte influencia cultural es innegable. Con tan solo 30 años ha conseguido convertirse no ya en el mejor pianista del mundo sino en uno de los más queridos y reclamados por todos los públicos.
Comenzó el Taller Flamenco en 4º de ESO
/en Uncategorized/por Gustavo Porras FunesPrimera clase: introducción a las sevillanas y los fandangos
Yellow Lounge
/en Uncategorized/por Gustavo Porras Funes
¿J.S. Bach junto a la música electrónica? ¿Por qué no? ¿Hemos matado la música clásica? Estoy completamente de acuerdo con Tristano cuando afirma que el formato del concierto clásico sigue siendo el mismo que hace cien o doscientos años y es cierto que, generalmente, mantenemos el mismo ritual y los mismos repertorios, y lo que es peor, seguimos enseñando la música en los conservatorios con ese formato como meta. Para el gran público, lo que se sale de ese marco no es «clásico». Pero, ¿qué entendemos por «clásico»? La siguiente reflexión de Tristano me parece interesante: «Mi marco es 2012, no 1705, y en ese sentido le doy a todo lo que hago la visión de mi tiempo. La música clásica no existe. Mozart nunca escribió música clásica. Es una terminología que se inventó hace 250 años y desde entonces la arrastramos. Todo es clásico y no lo es. Escuchar y entender, nada más».
A mi me parecen interesantes las iniciativas que crean espacios de encuentro entre el antes y el ahora y creo que esa es la filosofía de las «Yellow lounge», unas veladas «efímeras» en las que la música clásica invade el territorio de los DJ y el jazz, sin escenarios ni amplificación. Nacieron en Alemania promovidas por la prestigiosa discográfica Deutsche Grammophon y poco a poco se están extendiendo por distintos paises. En la primera que se celebró en nuestro país el pianista y compositor luxemburgués Francesco Tristano presentó su último trabajo, «Long Walk», en el que muestra la relación entre la música de Dietrich Buxtehude y Johan Sebastian Bach. El inmenso músico alemán marcó un antes y un después en la historia de la música pero no surgió de la nada. Siendo joven, en 1705, hizo un viaje para conocer al compositor y organista Dieterich Buxtehude cuyas piezas influenciaron mucho al genio de Leipzig. Una de ellas, «La Capricciosa», influyó decisivamente en las variaciones Goldberg, una de las creaciones de Bach que más me han marcado en mi vida, las variaciones que lanzaron y cerraron la carrera del polémico Glenn Gould, mi pianista fetiche del que también se declara admirador Tristano, coincidencias sobre las que escribiré en el próximo post… ¡Os dejo con Francesco Tristano!
Flashmob
/en Uncategorized/por Gustavo Porras FunesDos detectives llamadas Cecilia Bartoli y Donna Leon
/en Uncategorized/por Gustavo Porras FunesAgostino Steffani (Castelfranco Veneto, 1654-Fráncfort, 1728) es un personaje «curiosísimo» del que se sabe muy poco aunque todo es «jugoso». Nació en una familia noble italiana. Creció y se educó en Padua y comenzó su carrera musical en el coro de la Basílica de San Marco de Venecia (probablemente fue castrato), y desde allí fue contratado por el Conde Tattenbach para viajar a Múnich, donde completó su educación. Publicó su primera obra, «Psalmodia vespertina», en 1674. Fue nombrado organista de la corte y en 1680 ordenado sacerdote. Un año después escribió su primera ópera «Marco Aurelio». En 1692 fue enviado a varios principados alemanes en condición de diplomático, tarea gracias a la cual Inocencio XI lo consagró obispo de Spiga. Llegó a ser nuncio apostólico en la Corte protestante del Norte, e incluso espía y urdidor de matrimonios reales (participó en las maniobras diplomáticas para casar a Max Emanuel). Bartoli cree que Steffani es un genio olvidado, un puente entre Monteverdi y Bach y Haendel, cuya música describe como «espiritual sin ser necesariamente sacra, una música dulce, virtuosa, llena de pasión, emoción y color»
Por su parte, Donna Leon, admiradora y amiga de Bartoli, amante de la música antigua y una de las autoras de novela negra de mayor éxito, confiesa haber sentido una enorme atracción por un personaje como Steffani, paradójico y de grandes contrastes. La escritora ha insistido en que no ha querido escribir una «novela histórica», «de capa y espada», sino «traer a 2012» el misterio de su vida desentrañado por una musicóloga. Sobre Steffani: «si escuchas cuatro arias nunca sabrías que son del mismo compositor, es alucinante […] Si tienen perro habrán comprobado que si le ponen comida en la mano, él va a la mano. Eso me pasó con la propuesta de Cecilia cuando me habló de Steffani. No sabíamos si era un “castrati” o espía en el Vaticano. Me entró curiosidad y apetito. Pensé que era una buena idea hacer algo en conjunto. Aquello que estábamos descubriendo merecía la pena».
Para Bartoli fue una sorpresa descubrir su obra: «Dieciséis óperas, variedad de arias y los duetos de piano. Cada vez que hallaba algo nuevo llamaba a Donna». Ella, por su parte, se preguntaba qué le podía interesar: «No sabía nada. ¿Era un “castrati”? Parece que tenía el respeto de una sociedad machista. Algunos de ellos triunfaban, como Farinelli, que era el Mick Jagger del momento». Y Bartoli prosigue: «No hay prueba de sus relaciones, ni masculinas ni femeninas. Vivía en soledad, aunque trabajó en palacio como maestro de música y manejaba muchos secretos. La pregunta es, ¿cómo se puede entender que después de 300 años no se conozca una música tan maravillosa?».












